Dentro de 24 horas, hará un año que ingresé en el HGUGM en Madrid, con mi pequeña maleta, para operarme con la última técnica, estimulación cerebral profunda (D. B. S) para aliviar y mejorar los síntomas de la enfermedad de Parkinson, esa que me acompaña desde antes de los 50 y que me diagnosticaron 6 años atrás.
Había preparado mi ingreso, mi cuerpo, mi alma. y Qué frágil me sentía...Te vas de vacas una semana y llevas una maleta a rebosar o dos, y yo que iba a hacer un viaje sin retorno y llevaba una maleta de fin de semana que me sobraba la mitad. .. , tomaba más de 20 pastillas, llevaba un andador para salir a la calle y rígida, con dolor y muy cansada.. apenas temblor y mucha rigidez, así que no era una valiente era una superviviente. Estaba preparada para seguir pero también sabía que el camino de recuperación que me quedaba era montaña, no playa. Seguí todas las indicaciones médicas, religiosas para alcanzar esa confianza y paz que te da el saberse en buenas manos, [humanas y Divina) me rapó mi marido la cabeza, que para las que luciamos melena, siempre me dio mucha tristeza que el Párkinson me la arrebatara.. no tenía fuerzas para cuidarla, hice limpieza general en casa de mis recuerdos, esos apegos que solo tú sabes porque guardabas esas fotos ese papel, ese vestido, dos bolsas grandes.. Yo no temía morir, porque nos puede pasar en cualquier momento a todos y yo no vivo con miedo a la muerte, pero si fundamentalmente me angustiaba que podía pasar al día siguiente y no quería que mis hijos o mi marido, tuvieran que hacerse cargo de mis recuerdos.

La habitación 621, fue liberadora. Entró un martes 20 de mayo a quirófano una Carmen y sin saberlo, ese mismo viernes con mi alta médica salió otra. Pasé un mes tranquilo en mi casa sin apenas salir para evitar infecciones y El Parkinson y sus síntomas fueron mejorando día a día, el dolor fue pasando, los puntos secándose y mi vida se fue despejando. Un año recuperándome de cuerpo y de alma. Hace unos días, participé caminando algo más de 6 kms en la última carrera de Madrid.

No tengas miedo, si tienes esa operación pendiente, no lo dudes. Es la mejor opción si tu neurólogo te la recomienda. Prepárate para irte recuperándote poco a poco. Y lo último que recuerdo cuando me despedi de mi familia y entré a quirófano me dijo la enfermera, respira y piensa en algo bonito, para que cuando despiertes...
mientras ella contaba, me acordé cuándo era más joven y más fuerte entrando en la orilla de la playa de Denia con mi marido e hijos, y empecé a rezar una oración..
y realmente creo que de eso va la vida, de Amor
Para mi, un año después de mi operación, solo intento que el Párkinson me permita amar. que no me preocupe por nada más. El amor puede con todo.

Gracias por tanto amor que he recibido en este año.

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