Parkinson’s Pioneers

Parkinson’s Pioneers

Parkinson’s Pioneers es el primer y único equipo femenino de walking football para mujeres con Parkinson en el mundo. Fundado por Annie Booth tras su propia experiencia con la enfermedad, el proyecto demuestra cómo el deporte adaptado puede convertirse en una poderosa herramienta de bienestar físico, apoyo emocional y comunidad. En esta entrevista, Annie nos cuenta cómo nació el equipo, los retos del camino y por qué Parkinson’s Pioneers es hoy mucho más que un equipo de fútbol.

 

¿Cómo nació la idea de crear Parkinson’s Pioneers?

Empecé a jugar walking football en 2022, siete años después de mi diagnóstico. Siempre había sido jugadora de rugby y no tenía experiencia en fútbol, pero me enganché rápidamente. A los pocos meses fui seleccionada para el equipo nacional inglés de Parkinson’s England y, durante más de un año, fui la única mujer del equipo. Aquello fue increíble, pero también me hizo pensar que tenía que haber más mujeres con Parkinson que quisieran formar parte de algo así. Ahí empezó todo.

 

¿Qué sentiste al ser la única mujer durante tanto tiempo?

Aprendí muchísimo y me sentí muy apoyada, pero también era evidente que faltaba un espacio propio para mujeres. Tras 18 meses viajando, compitiendo y promoviendo el deporte, estaba convencida de que muchas mujeres con Parkinson se beneficiarían de un entorno diseñado específicamente para ellas. Necesitábamos una comunidad, no solo un equipo.

 

¿Cuáles fueron los principales retos al empezar?

El mayor desafío fue encontrar mujeres con ideas afines. No había muchas jugando, así que buscamos en comunidades online y redes sociales. Fuimos contactando una a una. El otro gran reto, que sigue siendo constante, es la financiación. Para que el proyecto sea sostenible necesitamos apoyo, patrocinio y recursos.

 

¿Cómo se fue formando el equipo?

Fue clave encontrar a la persona adecuada para entrenarnos. Dimos con Gemma Darvill, nuestra entrenadora, una mujer con una energía increíble y cuyo padre vive con Parkinson. Junto a ella está Joanna Eastough, neurofisioterapeuta y codirectora del proyecto. Gracias a ellas pudimos poner en marcha la primera sesión. Encontramos un lugar accesible para entrenar y, a partir de ahí, el crecimiento fue imparable.

 

Hoy sois más de 40 mujeres. ¿Qué hace especial a Parkinson’s Pioneers?

Que todas son bienvenidas. La mayoría nunca había jugado al fútbol. No importa la edad, la experiencia ni la etapa del Parkinson. Entrenamos juntas, adaptamos los ejercicios y nos apoyamos constantemente. Desde que llegan, queremos que se sientan seguras, acompañadas y parte de algo importante.

 

¿Qué significa para las jugadoras formar parte del equipo?

Significa probar algo nuevo, retarse a sí mismas y dejar atrás el aislamiento. Aquí se crea una hermandad muy fuerte. Compartimos miedos, síntomas, risas y logros. Es un espacio donde cada mujer puede ser ella misma.

 

¿Habéis notado mejoras físicas y emocionales?

Sí, claramente. Mejor equilibrio, coordinación, movilidad, condición física y descanso. Pero el cambio más grande es emocional: orgullo, pertenencia, felicidad. Muchas mujeres nos dicen que ya no se sienten solas. Se crean vínculos muy profundos y duraderos.

 

¿Qué opinan los profesionales sanitarios?

Nuestros médicos y fisioterapeutas están muy interesados y sorprendidos por el impacto. El walking football es un deporte sin contacto, inclusivo y adaptable. Durante las sesiones priorizamos la seguridad y respetamos los ritmos individuales, la medicación y los días difíciles.

 

¿Crees que Parkinson’s Pioneers puede inspirar a otras personas?

Sin duda. Estas mujeres afrontan el Parkinson cada día y, juntas, son más fuertes. El 90 % nunca había tocado un balón antes y ahora juegan, viajan y representan algo único. Son heroínas cotidianas, aunque ellas no se definan así.

 

¿Cuáles son vuestros sueños como equipo?

Nuestra misión es mejorar el bienestar físico y emocional de las mujeres con Parkinson a través del walking football. Mi deseo es que afrontemos el futuro con más esperanza, que disfrutemos el presente y que salgamos del campo con una sonrisa, juntas, como una comunidad. Parkinson’s Pioneers es mucho más que un equipo de fútbol.